lunes, 28 de noviembre de 2005

Diseño de un mueble y búsqueda de la especie adecuada

PREGUNTA
En el estudio hemos diseñado un mueble para el cual necesitamos una madera un poco especial y el carpintero con el que trabajamos habitualmente no nos ha sabido dar una respuesta ya que las maderas con las que normalmente trabaja no cumplen con las características que estamos buscando que son: ser bastante ligera, ya que tiene que ser un mueble portátil pero tampoco muy blanda para que no melle con excesiva facilidad. Entendemos que solo por el hecho de ser ligera ya es una madera más blanda, pero imagino que en eso también habrá grados de dureza. Además nos gustaría que tuviera un tono a poder ser un poco grisáceo aunque esto último es menos importante ya que siempre podríamos tintar la madera hacia el tono que nos interese. Por ello nos gustaría que nos indicara que maderas podrían ajustarse a esta descripción ya que hemos estado consultando la página Web de la asociación pero hay tantas maderas que nos perdemos un poco.
También nos gustaría saber si hay algún tratamiento para endurecer superficialmente la madera pero conservando el aspecto natural, que no tenga aspecto de barniz.

RESPUESTA

En principio se trata de algo irresoluble. Seguramente es preferible que su proveedor le proponga las especies que le es posible localizar con facilidad, entre las que puede elegirse con el problema algo acotado.
Habría alguna cosa rara (como el chopo negro, que parece ser bastante duro con muy poco peso), pero fuera del mercado.
Hasta donde yo sé (o no sé), el mejor compromiso peso/dureza, se lo llevan el alerce, o el duramen de pino silvestre.
Respecto al tipo de acabado que entiendo que está buscando la arquitecto, seguro que lo que más le encaja son los aceites "de última generación" de Trip Trap (daneses), Biofa, o Livos. Todos tienen alguna versión con unas capacidades de endurecimiento espectaculares, respetando la estética propia de tan noble material. Incluso el cedro del pacífico, la balsa, el aliso, el tilo o el chopo "canadiense" alcanzarían durezas apreciables, con densidades rondando los 400 y menos. El okume no es mala opción.

viernes, 25 de noviembre de 2005

Resistencia a compresión de un entramado ligero

PREGUNTA
Soy arquitecto. Una OCT me pide la comprobacion de la resistencia a compresión de un muro entramado con montantes de sección 38 x 89 mm, separados 400 mm en el apoyo de una viga de madera microlaminada LVL, con los siguientes datos:
Sección  de la viga LVL: 89x301 mm
Reacción calculada en cada apoyo sobre el muro: 2972 kg
Montantes de madera aserrada de clase resistente C16
Altura de los montantes bajo la viga: 244 cm
La solución constructiva que se ha utilizado para el apoyo es similar a la descrita en el párrafo 3º de la pag. 430, del libro de AITIM "CASAS DE MADERA", es decir, se han clavado entre si 2 montantes de sección 38 x 89 mm, con una pieza intermedia de OSB de 1/2 pulgada de espesor, hasta conseguir una sección total igual al ancho de la viga, es decir, de 89 mm.
Otros datos considerables son que uno de los dos apoyos es sobre un muro exterior y por tanto está arriostrado por un tablero de cerramiento. El otro apoyo es sobre un muro interior.
Según mi experiencia, me consta que esta es una solución constructiva habitual para estos casos y en este tipo de construcciones por lo que estoy completamente de acuerdo con lo publicado en el citado libro. Sin embargo, me piden que lo justifique con algún criterio de calculo y me resulta bastante difícil interpretar los criterios y formulas que exponéis en las paginas 430 y 431.

RESPUESTA

Si quisiera que nosotros se lo calculásemos tendriamos que hacerle presupuesto para un pequeño informe de cálculo ya que nos llevaría cierto tiempo resolverlo.
El cálculo en si esta explicado con bastante detalle en el libro de "Casas de Madera" y quizás el problema que encuentre sea que la nomenclatura que se utiliza no le resulte familiar, el metodo de cálculo y la nomenclatura están basados en la norma EN 1995-1-1 (Eurocódigo 5, Parte 1-1) que puede consultar o tambien puede obtener información en el libro "Diseño y Cálculo de estructuras" de Ramon Argüelles y Francisco Arriaga (Editorial AITIM).

jueves, 24 de noviembre de 2005

Portones de madera de iroko con fendas y astillamientos

PREGUNTA
Se trata de unos portones de tablas de iroko sobre bastidor de tubo metálico que  presentan astillados en los bordes y fendas así como restos de ataque de insectos de ambrosia ¿estos defectos cumplen con la normativa correspondiente?


RESPUESTA
La norma UNE EN 942 : 1996 de clasificación de la calidad en elementos de carpintería, en su apartado 6.2 de especificaciones, permite la presencia de fendas sin sanear, siempre que estas sean:
-   de menos de 0,5 mm de anchura, de profundidad menor a un cuarto del espesor de la tabla,
-  de menos de 300 mm de longitud individual, y
-   longitud acumulada, inferior al 50% del largo de la tabla.
Por otra parte la norma UNE EN 942 : 1996:
- no admite daños de insectos de ambrosía para la clase J2, estos daños se traducen en la presencia de orificios y galerías de insectos xilófagos,
-  se admiten daños de insectos de ambrosía si se sanea.
El ligero astillado de las testas de algunas piezas, así como la rotura de la hembra en algún caso se consideran defectos de ejecución. En cuanto a los primeros, bastará con un enmasillado para disimular los astillados más patentes, en el caso de la rotura de la hembra, la solución es más compleja, debiendo realizar un encolado de la misma, o la sustitución de la tabla entera.
En este tipo de problemas suele tener mucho que ver la humedad. La normativa vigente de calidad de madera en carpintería y la de hojas de puerta de madera, establecen unos umbrales de contenido de humedad comprendidos entre 12 y 19 % y entre 10 y 15 % respectivamente, para elementos de exterior. En este caso la madera cumple con esta exigencia. Téngase en cuenta no obstante, que la madera de Iroko, se clasifica como medianamente nerviosa, lo cual quiere decir que su comportamiento frente a los cambios estacionales es sólo medianamente estable.





jueves, 17 de noviembre de 2005

Fendas generalizadas en una estructura

PREGUNTA
Hola, os adjunto algunas fotos de patologías en unas viviendas recepcionadas hace dos años y medio; con estructura de madera aserrada en cubiertas y porches que parecen deberse a un secado incorrecto de la madera, y a la calidad de la misma con desviación de las fibras. El suministrador que sepamos no disponía de ningún sello de calidad o distintivo. Simplemente son a modo ilustrativo, aunque os agradecería cualquier comentario al respecto.


RESPUESTA 1

Lo normal es que las fendas no tengan una influencia relevante en la resistente a flexión, aunque sí influyen en la resistencia a cortante (Mateo, R., 2005).
Lo correcto sería aplicar la UNE 56544 (suponiendo que es madera de pino español) o la INSTA 144 (si fuera MADERA de los nórdicos) y ver qué sale. 
Ambas normas son bastante tolerantes con las fendas, por lo que aunque estas fendas son aparatosas es probable que no supongan un rechazo generalizado de las piezas. Una pieza que parece una lima del porche tiene una desviación de la fibra muy grande que quizás resulte más limitante que las fendas.
De todos modos, lo probable es que el proyecto no especifique bien la calidad de la madera y mucho menos la clase resistente, en cuyo caso no se le podría exigir nada al proveedor.















Con el resultado de la clasificación se podría recalcular la estructura para ver de qué orden de seguridad estamos hablando. Por otro lado, la estructura parece sobredimensionada (pero sólo es una impresión) y eso ayuda algo aunque no se sabe cuánto. Las presillas metálicas no hacen nada y estéticamente -en mi opinión- son mucho más feas que las propias fendas.


RESPUESTA 2

1.- Hasta donde se puede desprender de las fotografías, no existe nada que puedan llamarse patologías propias del material.

2.- La aparición de fendas de secado importantes es un fenómeno completamente normal en grandes escuadrías, especialmente si su proceso de secado es demasiado rápido. En ningún caso una fenda de secado puede considerarse una patología en sí misma. Su relevancia, esencialmente, es de carácter estético (a veces, es cierto, dramático, como en el caso que nos ocupa).
Muy probablemente, en el caso de que se trata, la madera llegaría verde a obra, y se secaría en servicio. En este sentido, es cierto que existe la posibilidad de secar cuidadosamente las grandes escuadrías, para reducir el fendado al mínimo, pero es procedo extraordinariamente lento y caro. 
En un interior, por ejemplo, incluso aunque la madera esté exquisitamente secada, el uso habitual con cambios de climatización extremos, puede provocar la aparición de fuertes fendas: no es una patología, es una característica intrínseca del material, que aparecerá siempres durante su tiempo de servicio.
3.- La relevancia a efectos de comportamiento estructural es completamente marginal (salvo que las uniones estructurales se hayan desorganizado). Al ponerse verde en la obra, la madera tiene un perfil estructural algo inferior; al secarse en obra, su perfil estructural sube bastante por el secado (sobre todo a efectos de deformabilidad), y baja algo por el fendado que dicho secado conlleva.
Desde luego, entre dos secciones de madera equivalentes y en las mismas condiciones de equilibrio de humedad, nudos etc., la que tenga más fendas resistirá menos, pero la cuestión acaba ahí: resistirá "algo menos", no puede afirmarse que "no es estructuralmente válida" por el hecho de tener fendas. La totalidad de la madera que se ponga en una obra, por muy adecuadamente seca que esté, tendrá fendas que podrán alcanzar dimensiones desde fracciones de milímetro (en el caso de la madera microlaminada) hasta órdenes de magnitud de 15 a 40 mm (en el caso de grandes escuadrías).
4.- La madera no tiene por qué ponerse seca en obra, siempre que:
4.1.- Se tomen las medidas constructivas adecuadas para facilitar el secado, sin perjuicio de la organización mecánica efectiva de las uniones.
4.2.- Dicho secado se produzca en condiciones de ventilación adecuadas, que impidan el desarrollo de ataques bióticos.
4.3.- En el cálculo, se  consideren los valores que la normativa de referencia (en nuestro caso, los Eurocódigos 0, 1 y 5) establece en el caso de construirse con madera verde.
5.- Con toda certeza, las notables fendas que aparecen corresponden al proceso de secado en obra. Parece claro, que no se han tomado las medidas indicadas en 4.1., pues se han producido alabeos bastante fuertes.
El error (que no parece tener importancia estructural) puede estar originado bien en una insuficiente formación del oficial/es de montaje, bien en un defecto den las especificaciones del proyecto (o en términos de detalles constructivos, o en términos de definición del tipo y condiciones de la madera), o bien en un suministro no adecuado a dichas especificaciones, supuestas éstas correctamente hechas.
6.- Por otra parte, la generalización de fendas tiene un efecto no deseable en la reducción paulatina de la fiabilidad estructural a muy largo plazo:
6.1.- Facilita la actividad de determinados xilófagos.
6.2.- En exteriores, puede provocar la acumulación de agua que no puede evacuarse, en el caso de superficies horizontales expuestas, abriendo la puerta a degradaciones bióticas de diferente tipo.
En una madera en interiores adecuadamente mantenidos, este problema carece de importancia estructural a medio plazo (períodos superiores en todo caso a 50 años). Lo comentado en el caso de los exteriores, en cambio, sí puede tener relevancia estructural, si no se toman medidas constructivas adecuadas, o bien el análisis estructural considera prudentemente la potencial pérdida de rigidez en el tiempo.

Diferencias entre singularidades de la madera y chapas sin calidad

PREGUNTA
Hemos recibido las chapas que figuran en las imágenes que les envío y quisiera saber si se trata de chapas de mala calidad o singularidades de la madera.


RESPUESTA
Las singularidades de la madera se consideran en Tecnología de la madera irregularidades en el dibujo de la chapa que provienen de su extracción de determinadas partes del árbol (bifurcación de ramas, zonas próximas a la raiz, zonas atacadas por insectos o heridas sufridas por el árbol, etc.) que dan lugar a figuras extrañas de la fibra.
A efectos comerciales son las chapas más valoradas debido a su singularidad desde el punto de vista estético y decorativo para muebles y carpinterías igualmente singulares. El resto de las chapas comerciales son más o menos homogéneas y es eso lo que se valora porque se emplean en elementos donde no se busca sorprender al espectador. 
Pese a que no existe ninguna normativa que defina las singularidades el mercado clasifica determinados tipos:

- Lupia: proceden de abultamientos o crecimientos anormales del árbol como respuesta a una acción excitante sobre el cambium. Las figuras se caracterizan por grupos de pequeños nudos (como un “mar de pequeños ojos”) que se encuentran rodeados de fibras muy contorsionadas. Se da especialmente  en el Nogal, Castaño, Olmo, Plátano, Arce, Imbuia, Eucalipto, Fresno, Abedul, Sequoia, Madrona, Padouk, Angelica, etc. En inglés se denomina “burl” y en francçes “loupe”.
- Verrugas: procede de formas irregulares que dan una superficie erizada en el árbol consecuencia de brotes. Se pueden confundir con las lupias ya que aparecen como una multitud de puntos sombreados dentro de una maraña de fibras. Las verrugas de la Amboina y la Tuya se conocen incluso como lupias. Otras especies que también desarrollan verrugas son los Tilos, Plátanos, Falsas Acacias, Robles, etc.
- Cepas: proceden de la zona de arranque del sistema radical del tronco dando una fibra muy irregular. Entre las especies más apreciadas se encuentra el Nogal,  Brezos y Tejo.
- Horquilla (Horqueta o Palma o Pirámide): procede de la zona en que el tronco se divide en una “Y” formando una garganta muy amplia. dando una figura de abanico o torbellino. Se presentan normalmente en Caobas, Samanguila, Cerejeira, Sicomoro, Nogal, Fresno, etc. 
A nuestro entender, y teniendo en cuenta lo mencionado anteriormente las chapas y la composición de las chapas de las muestras de tablero rechapado no se pueden considerar como “rarezas o singularidades”.

En las muestras se observa que se ha jugado con las composiciones de las chapas con una fuerte diferencia de color entre albura y duramen y se han compuesto las mismas en compocición de libro (ver norma UNE 56 701 42. El valor estético de esta composición lo tendrá que determinar el mercado.






miércoles, 16 de noviembre de 2005

Fendas en porches de madera de viviendas unifamiliares

PREGUNTA
Somos una promotora y desearíamos un informe pericial sobre las fendas aparecidas en la estructura exterior de madera de una promoción de viviendas unifamiliares. Algunos vecinos han mostrado cierto descontento y preocupación sobre éstas, así como las exudaciones de resina en algunas piezas. Los problemas comenzaron a manifestarse hace ahora dos años. Se trata de elementos meramente decorativos situados en los balcones de los pisos, por un lado, y por otro porches de acceso a las viviendas de planta baja, que se consideran estructurales, ya que soportan parte la carga de la cubierta. Tienen forma de  casetón a dos aguas, con una cercha tradicional española (de par, tirante, tornapuntas y pendolón). Sobre estos cabios se disponen unos paneles sándwich que soportan la teja. 


RESPUESTA
Tras la inspección, in situ, de los problemas se comprueba que las fendas más llamativas se presentan como es lógico en las zonas más expuestas al sol (orientación sur), y al viento (piezas aisladas y en zonas altas). 
Ademas en muchas piezas, se han localizado nudos de diverso tamaño, todos sanos y adherentes. Los más significativos con diámetros entre 20 y 32 mm, y otras presentan exudaciones de resina, especialmente en la zona de nudos, ya que en estos, el contenido de resina es mayor; y en las zonas más expuestas al sol (orientación sur), ya que la temperatura superficial produce su salida al exterior.
La madera presenta singularidades como los nudos, las fendas y las exudaciones  (resinas) y las normas españolas y europeas las consideran de forma diferente dependiendo de que la madera tenga una función estructural o decorativa. Para las piezas estructurales priman las características mecánicas (de resistencia); mientras que las segundas,  predominan las características estéticas.
Teniendo en cuenta ambas normas y las singularidades y particularidades medidas (fendas, nudos y exudaciones) su clasificación sería:

-          Clasificación estructural (UNE 56544): en el peor de los casos, ME2.
-          Clasificación decorativa (UNE EN 1611-1): G 2 - 3 (Ver anexo 1).

La clasificación ME2 se corresponde con una clase resistente C-18, para la especie utilizada -pino silvestre-. 
Las fendas aparecen de forma natural debido a los cambios dimensionales que sufren las piezas con la variación de las condiciones ambientales. Estos cambios son más acusados en piezas de gran escuadría, como en este caso.
El proveedor de la madera la ha suministrado con un contenido de humedad del 20% siendo el contenido de humedad de equilibrio higroscópico en esa zona geográfica, de 14 ± 3% por lo que se han producido cambios dimensionales, con la consiguiente aparición de fendas.  
Respecto a las exudaciones de resina el acabado no presenta problemas y admite pinturas, barnices y tintes con facilidad. La presencia de resina puede desmejorar el aspecto del acabado, ya que pueden producirse exudaciones por su exposición al sol o por fuentes de calor. Si la madera ha sido secada con temperaturas superiores a los 70 ºC, estos defectos no aparecen.
El hecho de que aparezcan exudaciones de resina indica que la madera no se ha secado artificialmente en cámara a las temperaturas mencionadas en su ficha. Las exudaciones de resina irán remitiendo con el paso del tiempo, hasta que desaparezcan casi por completo.





lunes, 24 de octubre de 2005

Contraventantas de tablas machihembradas que se han abierto

PREGUNTA
Nuestra empresa constructora ha terminado una serie de viviendas unifamiliares en las que hemos colocado una serie de contraventanas de madera  en cada hueco de ventana. Están formadas por tablas machihembradas verticales y dos travesaños más una diagonal en la contracara. Con el tiempo se están empezando a abrir. Nos interesa conocer las causas y soluciones.


RESPUESTA
En la inspección in situ se comprobó que algunos listones o tablas efectivamente se habían separado dejando ver la madera desnuda (sin pintar) y en algunos otros casos éstas se habían separado totalmente, dejando pasar la luz natural inutilizando la función principal de la contraventana. También se comprobó la existencia de rastros de adhesivo en  algunas de las uniones machihembradas abiertas, amén de exudaciones de resina que en algunos casos habían traspasado la capa de pintura, así como fendas en los extremos de las tablas, alabeos o deformaciones en algunas piezas, fenómenos que revelan problemas de humedad. En efecto, en laboratorio se comprueba sobre una muestra de contraventana tomada, que en los travesaños tienen un 18,45 % y las tablas machihembradas un 13,3 % de humedad.

En la muestra de la hoja de la contraventana tomada se midieron las mermas que se habían producido entre las tablas:
- mermas parciales entre juntas (mm): 1,45 / 5,11 / 3,97 / / 3,65 / 1,33
- merma total (mm): 15,51.
El coeficiente de contracción unitario del Pino Silvestre en la dirección tangencial es 0,21 %/%.
Teniendo en cuenta que la anchura de la contraventana es de 978 mm y que la merma total es de 15,51 mm, el porcentaje de merma es 1,58 %. Si  este valor lo dividimos por el coeficiente de contracción unitario, obtenemos que el contenido de humedad de la madera ha tenido que variar en aproximadamente 7,5 puntos. Si tomamos como referencia el contenido de humedad medio actual, 15,9 % (18,45 + 13,3 / 2), nos resulta un contenido de humedad aproximado en el momento de la instalación de un  23,4 %. El hecho de que que la aparición de aperturas en las uniones machihembradas no se haya producido de forma uniforme se debe al encolado. Si estas uniones no se hubieran encolado las juntas se habrían repartido entre las tablas y hubieran sido menores, aproximadamente 1,4 mm por unión machihembrada (11 juntas - merma total de 15,51 mm).
Respecto a las exudaciones de resina, en las especies de madera que la contienen -como es el caso del Pino Silvestre- y se utilizan al exterior, se aconseja secar la madera de forma artificial (secado en cámara) a altas temperaturas (79 - 80ºC). De esta forma se consigue que la resina se fluidifique y salga al exterior, siendo relativamente fácil eliminar estas exudaciones en las posteriores operaciones de corte y mecanizado.  
Si la madera se seca de forma natural (al aire) o mediante bomba de calor (temperaturas de secado por debajo de 60 ºc), no se evita este fenómeno y, puesta en servicio, aparecen exudaciones debidas a la insolación directa.




miércoles, 19 de octubre de 2005

Estado de una estructura de madera tras un incendio

PREGUNTA
Se ha producido un incendio en el interior de un polideportivo municipal a causa de un fallo en la instalación eléctrica de los focos de iluminación situados en la pared de la sala.
El fuego fue sofocado al cabo de unos 45 minutos y ha afectado solamente a las primeras crujías y además en la proximidad a la fachada principal de mayor altura.
Se solicitan recomendaciones sobre el recálculo de la estructura y propuestas de medidas de actuación.


RESPUESTA
Tras una inspección in situ se comprueba que las pérdidas de espesor por cada cara expuesta ha sido de 9 a 13 mm dependiendo de las piezas (profundidad de la capa carbonizada). 
Las piezas verticales han sufrido una mayor pérdida de sección que las horizontales, ya que el fuego afecta con mayor rapidez a las superficies verticales y además el incendio se originó al pie de los pilares. En las correas el canto superior también ha sufrido carbonización. La chapa de la cubierta no llegó a proteger suficientemente esta superficie, especialmente tras el desprendimiento de los materiales de aislamiento y cerramiento.
Los tirantes metálicos de arriostramiento han quedado destensados y afectados en sus propiedades mecánicas por las altas temperaturas.
Los herrajes no presentan deformaciones apreciables, sin embargo, es de esperar que hayan quedado afectadas sus propiedades mecánicas y su protección contra la corrosión.
La estructura deberá ser recalculada considerándose las secciones disminuidas y añadiendo una profundidad de al menos 7 mm debido al efecto de debilitamiento en la capa de madera perimetral sometida a altas temperaturas.
La estructura metálica de soporte del falso techo, así como otras piezas de la fachada, deben desmontarse. Parece necesario el levantamiento de toda el panel de la cubierta, la sustitución de las correas y la renovación de los herrajes. La decisión sobre la conservación o sustitución de las vigas principales afectadas se debe tomar tras el recálculo si bien en principio la comprobación a cortante en la sección reducida no es fácil que sea crítica.
El principal problema será seguramente el resultado estético final, ya que es prácticamente imposible devolver el aspecto original, similar a las vigas no afectadas. Tras realizar pruebas de limpieza en las piezas menos afectadas se podrá ver el resultado, antes de tomar una decisión.






viernes, 14 de octubre de 2005

Coloraciones amarillentas en tarima de castaño

PREGUNTA
Al recibir en obra la tarima, las tablas de una partida de tabla machihembrada de castaño se detectan coloraciones amarillentas muy intensas. Se para la instalación hasta conocer el origen de este fenómeno y las posibilidades de solución.


RESPUESTA
La coloración amarillenta que presentan las tablas se debe a la exudación de tanino de la madera.
Los taninos son sustancias habituales en algunas especies (particularmente en el roble y el castaño). Se encuentran en “masa” en la madera, por lo que no es un fenómeno superficial y por tanto su eliminación es compleja.
En particular en la madera de castaño la presencia de tanino es un criterio de clasificación para la diferenciación en calidades de la madera.
La norma UNE-EN 13226 (véase extracto en anexo) considera hasta tres clases de calidad estética para la madera de castaño. En la mejor calidad (designada con círculo) solo se admite un 5 % de la superficie de la madera afectada por esta coloración.



martes, 6 de septiembre de 2005

Comparativa entre el castaño y el pino silvestre para estructuras

PREGUNTA
Me gustaría saber de modo comparativo las propiedades mecánicas (sobre todo resistencia a flexión) del castanea sativa y de la variedad de pino que sea más adecuada para carpintería de armar (pinus sylvestris?) ¿Recomendáis uno u otro y en función de qué?

RESPUESTA

La madera de castaño no se encuentra caracterizada en España para uso estructural, por lo que habría que recurrir a otra normativa, quizás la británica o la francesa. En cualquier caso, una clase resistente mínima que se podría considerar es una D30 según la norma UNE EN 338 (resistencia característica a flexión 30 N/mm2).
En el laboratorio de Tecnología de la Madera de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Montes de Madrid se están realizando estudios para su caracterización, por si quieres preguntar y te puedan ampliar esta información.
Respecto al pino, los más utilizados para estructuras en España son el silvestre, el laricio, el radiata y el pinaster. En todos los casos, la clase resistente más habitual es la C18 (resistencia característica a flexión de 18 N/mm2). Si quieres un pino de mayores prestaciones podrías recurrir al laricio porque alcanza una clase resistente C30.
Factores a tener en cuenta para elegir uno u otro:
- precio: es más caro el castaño;
- propiedades mecánicas: para una clase resistente C18 es menos eficaz el pino pero puedes encontrar todas las garantías (cosa que exigirá la OCT y la compañía de seguros), incluso con Sello de calidad AITIM como es el caso del aserradero de El Espinar en Segovia (silvestre) o el aserradero municipal de Cuenca (silvestre y laricio);
- estética: eso va en gustos;
- suministro: normalmente es más fácil de encontrar pino más cerca de la obra;
- dimensiones: las dimensiones tendrán que ajustarse a la disponibilidad de los suministradores.
Otra alternativa puede ser el roble, que también podría considerarse una clase D30 pero recurriendo a la norma de clasificación francesa y no sé si el CTBA en Francia podría emitir certificado de calidad.

lunes, 1 de agosto de 2005

Problemas de ataques xilófagos en una cubierta de edificio de viviendas

PREGUNTA
Somos una Comunidad de propietarios que estamos rehabilitando la cubierta de nuestro edificio, que es antiguo y con estructura de madera. Desearíamos verificar el estado de las piezas de madera de la estructura de cubierta: patologías y degradaciones producidas por xilófagos. Así mismo, para poder conocer su resistencia estructural de acuerdo a la normativa vigente de cara a conocer su seguridad.


RESPUESTA
Tras la información aportada y un reconocimiento visual en los sitios que están accesibles, y tras tomar muestras de la madera dañada, podemos comentarles que:
Todas las piezas estructurales se encuentran muy secas en consonancia con las condiciones de humedad y temperatura ambiental (de 5,36 a 5,71%) propias de la época del año en que se ha realizado la visita (mes de julio).
Dada la configuración actual de la cubierta en la que no existe en general impermeabilización bajo las tejas, se esperan contenidos de humedad en la madera a lo largo del año en consonancia con las condiciones ambientales exteriores.
Por otra parte se pudo comprobar durante la visita que las aberturas previstas para la ventilación han sido cegadas lo cual favorece la presencia de contenidos de humedad perjudiciales para la conservación de la madera, al no permitir que esta se ventile disipando la humedad en caso de filtraciones desde la cubierta.- Pudriciones:

Se han encontrado signos de ataque de hongos de pudrición parda o cúbica en las zonas que han estado mas expuestas al contacto con la humedad de una forma más o menos continua, como son apoyos de la madera con los muros exteriores, apoyos de cabios sobre los durmientes, zonas dónde se han producido filtraciones de agua, goteras y zonas poco ventiladas.

Ataques xilófagos
- Insectos xilófagos de ciclo larvario
Se han encontrado signos de ataques de insectos xilófagos de ciclo larvario de la familia de los cerambícidos (Hylotrupes bajulus L. ) en algunas piezas. La identificación del insecto xilófago se corroboró microscópicamente en el laboratorio, con las muestras de madera tomadas en obra.

Especie de madera
La especie de madera con la que se ha construido la estructura, es de coníferas, hecho que se corrobora al haberse detectado la presencia del Hylotrupes bajulus L. que ataca madera de albura de coníferas.

Clasificación estructural
No ha sido posible realizar la clasificación, ya que se requieren ver las cuatro caras de las piezas.
En cuanto al tipo estructural y sus dimensiones, se resalta la alta heterogeneidad de las dimensiones entre piezas del mismo tipo, notable en el caso de los cabios y pilaretes.

Comprobaciones de acuerdo a la normativa:
el tiempo de estabilidad al fuego debe ser calculado según la norma UNE ENV 1995-1-2 Eurocódigo 5. Proyecto de estructuras de madera. Situación en caso de incendio.
-  adecuación para transitar bajo la cubierta para labores de mantenimiento
- verificación de la estructura en cuanto a resistencia y deformaciones conforme a las acciones previstas NBE AE-88 “Norma Básica de la edificación. Acciones en la Edificación” y a los  métodos de cálculo de la norma UNE ENV 1995-1-1 Eurocódigo 5. Proyecto de estructuras de madera. Reglas generales y reglas para la edificación.
- protección de la madera de acuerdo a la clase de riesgo de la cubierta.
Se recomienda sanear las piezas afectadas de daños de origen biótico (pudrición y ataques de insectos xilófagos) y sustituir completamente aquellas que estén afectadas por ataques graves o que comprometan la seguridad de alguna parte de la estructura.
Se recomienda la mejora de la impermeabilización y la recuperación de los orificios de ventilación de la cubierta para facilitar la evacuación de la humedad excesiva en la madera de la estructura. 




jueves, 30 de junio de 2005

Cómo saber si una madera está tratada

PREGUNTA
En unas piezas de Pino Oregón desearíamos saber si está tratada con productos protectores y cómo es la metodología a seguir.


RESPUESTA
Para averiguarlo se pulveriza sobre una de las caras de las probetas una solución de Cromo-Azurol S y Acetato Sódico en agua, reactivo que resalta la zona impregnada de las mismas, posteriormente se evalúa la penetración del protector en la pieza. Después de aplicar el reactivo, la sección de la pieza impregnada con el producto protector se tiñe de azul y permite comprobar los porcentajes de la penetración del producto protector de toda la sección impregnable de la pieza.
Sobre los valores que se obtengan en las penetraciones hay que tener en cuenta el tamaño del lote de muestras. En el apartado 5.2.2.- “Tolerancias de penetración para lotes”, de la UNE EN 351-1 se habla de ello.

miércoles, 15 de junio de 2005

Capa de hormigón sobre forjado de madera

PREGUNTA
Se ha inundado el trastero y van a arreglar el forjado y el solado en la parte afectada. Actualmente sobre las viguetas y el revoltón hay una solera de arena de unos 15 cm y un pavimento de barro cocido de unos 20 mm relativamente poroso. Dicen que van a colocar sobre las viguetas, una capa de compresión de hormigón con un mallazo. ¿compensa esta solución propuesta? 


RESPUESTA

La capa de hormigón armado con un mallazo tendrá al final un espesor de al menos 6 cm (si no se va a 8 o 10 cm) con lo que el peso es de unos 130 kp/m2. La capa de arena de 15 cm debe pesar sobre 200 o 250 kp/m2.
La capa de hormigón no aporta ninguna resistencia al forjado de madera.
Únicamente se conseguiría algo si se conectara adecuadamente, cosa que dudo que hagan. Su efecto es repartir la carga entre varias viguetas en el caso de que una estuviera mal.
Lo primero que habría que ver es si el forjado actual es suficiente, y en ese caso no es necesario ningún refuerzo.
En resumen, quitar la arena permite reducir la carga muerta, pero disminuye el aislamiento térmico, cosa que no importará mucho. Si queremos reducir carga, lo mejor es quitar la arena y poner tableros con una capa amortiguante y un pavimento ligero pegado o flotante.

viernes, 27 de mayo de 2005

Cuarteamiento en el barniz de un parquet

PREGUNTA
¿A qué se debe el cuarteamiento del barniz y qué soluciones tiene?


RESPUESTA
El fenómeno del cuarteamiento del barniz es relativamente frecuente en los barnices de urea.
De hecho el cuarteamiento que se aprecia en distintos puntos de esta instalación se debe a las capas de barniz de urea que están debajo de la de poliuretano.
Una vez producido este fenómeno es imposible saber la causa exacta que lo ha originado, pero se debe casi siempre a un problema de aplicación. La causa más frecuente es la aplicación a bajas temperaturas y la falta de estanqueidad de los elementos de carpintería (fraguado rápido por corrientes de aire).
También pueden originar este fenómeno la dosificación inadecuada de las mezclas (resina + catalizador) o la aplicación en capas muy gruesas.
El fenómeno de cuarteado no va a más, y normalmente no origina despegues del barniz (es muy frecuente ver barnices cuarteados que aguantan durante muchísimo tiempo. Además en este caso al estar bajo una capa de barniz de poliuretano (muy elástica) queda protegido
El fenómeno de cuarteamiento del barniz es por tanto un aspecto que perjudica a la “estética” del barniz, no a su funcionalidad.

jueves, 12 de mayo de 2005

Manchas en un parquet instalado

PREGUNTA
Tras la colocación del pavimento en la obra, han aparecido una serie de manchas de diversa índole, sobre la superficie. El producto instala¡ado es un parquet multicapa con capa noble de Jatoba. Se trata de manchas o coloraciones superficiales sobre el barniz que se observan mejor desde determinados ángulos (dependiendo de la incidencia de la luz), coloraciones o manchas blancas bajo la película de acabado, en zonas periféricas afectando a la tonalidad del barniz, descamaciones puntuales del barniz en pequeñas superficies y deterioro del acabado superficial debido al uso. En todos los casos los elementos afectados son puntuales o esporádicos, no se trata de daños generalizados. 


RESPUESTA
Sobre una muestra retirada en obra se realiza un ensayo de resistencia del acabado a los productos químicos, según la norma UNE EN 13442:2002 (leche, agua destilada, vino, te, café, aceite de oliva, detergente, ácido acético, etanol, amoniaco y tinta). Se efectúa además otro ensayo similar con adhesivo de acetato de polivinilo (cola blanca para madera), que ha sido la utilizada para la unión de machihembrados.
Tres de los desperfectos observados en las lamas, afectan al acabado superficial, por tanto se han producido durante, o tras la instalación del pavimento.
Las manchas o decoloraciones superficiales son debidas a la reacción química del acabado (barniz), con algún producto químico utilizado durante o con posterioridad a la instalación. Se desconoce por tanto la causa exacta. Por otro lado, ninguno de los productos ensayados en laboratorio ha provocado manchas en el barniz.
El deterioro del acabado superficial debido al uso (rayados, impactos, etc.) no es un problema, en principio, del pavimento, ya que depende del cuidado y mantenimiento que de él se haga. Por otro lado los acabados de alto brillo tienden a manifestar más este tipo de problemas. En cualquier caso los pavimentos de madera son más delicados que los cerámicos, acrílicos o laminados plásticos, y por tanto, si se desea mantener el aspecto inicial se deberán poner los medios oportunos. No obstante existen ensayos de laboratorio que ponen de manifiesto la idoneidad del acabado superficial frente al rayado y la abrasión.
Los desperfectos que afectan al acabado superficial son las descamaciones puntuales del barniz que suele estar provocado por una falta de adherencia entre capas de acabado lo que podría imputarse a un defecto de fabricación.
Finalmente las coloraciones bajo la película de barniz son las únicas imputables a la madera. Las primeras, blancas, en la dirección de la fibra, son depósitos de gomo-resinas presentes en ocasiones, en los elementos vasculares de esta especie. Se trata por tanto de algo natural y no suponen un defecto sino una particularidad de la madera.


  




martes, 26 de abril de 2005

Sello de calidad AITIM y Marca N de puertas: coincidencias y diferencias

PREGUNTA
En sus certificados de calidad para puertas planas, donde se especifican exactamente las características de la hoja que ostenta el sello, aparece un texto que dice: "Según acuerdo del Comité de Dirección del Sello de Calidad AITIM para homogeneizar los certificados AITIM con los de marca N de AENOR".
1.- ¿Quiere decir esto que todas las puertas de un fabricante marcadas con el sello AENOR disponen del AITIM según dicho acuerdo?
2.- En caso afirmativo, ¿también aquellas de un mismo fabricante que ostentan el sello AENOR genéricamente, el cual comprenda todas las puertas de esa fábrica, sin distinción, aunque en el sello AITIM no estén definidas las puertas que se buscan, de ese mismo fabricante? Gracias por su atención,


RESPUESTA

1.- La mayoría de las empresas (no todas) que actualmente tienen la Marca N AENOR de hojas de puertas, tenían en su momento el Sello de Calidad AITIM. Para aquellas empresas que pasaron del Sello de Calidad AITIM a la marca N de AENOR, dicha marca dio por buenos todos los ensayos iniciales de los tipos de hoja de puerta realizados dentro el Sello de Calidad AITIM. Así mismo dichas empresas al ser asociadas a AITIM quisieron seguir manteniendo, por imagen, el Sello de Calidad AITIM y por eso se les ha mantenido.
En relación a su primera pregunta: La relación de empresas que tienen ambos distintivos de calidad, el Sello AITIM y la Marca N de AENOR, la puede encontrar en nuestra página www.aitim.es - apartado Sellos de Calidad.
2.- En relación con los tipos de hojas de puertas certificadas, para las empresas mencionadas anteriormente, en el Sello AITIM se han ido actualizando y ampliando a los nuevos tipos estructurales - modelos que dichas empresas están certificando dentro de la marca AENOR.
El formato de certificado de la marca AENOR y el del Sello AITIM son diferentes. En el certificado del Sello AITIM siempre se incluye la descripción del tipo estructural, mientras que en AENOR se utilizan una serie de códigos. Los certificados del Sello AITIM se envían anualmente a los fabricantes para que comprueben las descripciones, y cuando ha lugar, se procede a la ampliación o modificación de los certificados, en función de los informes de ensayo que se realizan dentro la Marca AENOR. Ya que los ensayos que se realicen en ambos distintivos de calidad son los mismos (las diferencias entre ambos distintivos radican básicamente en el control interno que debe realizar el fabricante, en AENOR está basado en la ISO 9000 y en AITIM está basado en el control de una serie de parámetros de producción).
En contestación a su segunda pregunta: la descripción de los modelos certificados de las empresas que tienen el Sello AITIM (y la marca AENOR) son los que aparecen en nuestra página www.aitim.es - apartado Sellos de Calidad - Relación de empresas. De forma puntual puede que no se recojan algún tipo, si el fabricante no lo ha comunicado previamente al Sello AITIM.

viernes, 22 de abril de 2005

Manchas en una tarima multicapa que no desaparecen

PREGUNTA
Tras la colocación de un pavimento en la obra, y tras la limpieza posterior de los pisos, han aparecido una serie de manchas blanquecinas sobre la superficie de la instalación. Dichas manchas se han tratado de eliminar por el instalador del pavimento sin resultados satisfactorios.
Estas manchas se observan mejor desde determinados ángulos, dependiendo de la incidencia de la luz y aparecen en forma de huellas de zapato, de elementos que han estado situados sobre el suelo, y de franjas, siguiendo una trayectoria curva, como las marcas de una fregona o un trapo utilizado en la limpieza. ¿Cuáles pueden ser las causas y soluciones?


RESPUESTA 
Se retiran muestras para su estudio en Laboratorio. A la vista de los resultados de éstos, se puede concluir en primer lugar, que todos los defectos observados en la instalación (manchas), se presentan sobre el acabado superficial, no afectando ni procediendo de la madera de base ya que ninguno de los productos domésticos o de limpieza considerados por la normativa de ensayo, ni el detergente industrial utilizado en la obra, ha causado deterioro alguno sobre el acabado superficial. Sólo el ácido utilizado en la limpieza de las terrazas ha ocasionado una mancha sobre la superficie de la probeta. 
La causa, por tanto, del deterioro de la superficie del parquet, ha podido ser debida a la introducción accidental del producto de limpieza de las terrazas en el interior de la vivienda (lo cual explicaría las huellas de calzado y otros elementos), o al uso de los mismos equipamientos de limpieza (cubos, fregonas, etc) con restos de dicha sustancia, en la limpieza de las habitaciones (que habrían ocasionado las manchas de trayectoria curva).
En cuanto a su posible reparación, una posibilidad es la eliminación de la película de barniz y su sustitución por un nuevo acabado. Esta operación se puede resolver mediante un lijado muy somero  con lijadora orbital. El papel o tela abrasiva, será granulometría fina o muy fina.  No obstante, será inevitable eliminar parte de la capa noble. A continuación se procederá al rebarnizado, si bien el aspecto del nuevo acabado puede ser diferente al original de fábrica, ya que tanto los barnices, como los sistemas de aplicación son diferentes.


miércoles, 20 de abril de 2005

Dinteles de madera fuertemente fendados

PREGUNTA
En una vivienda de reciente construcción se aprecian fuertes fendados y alabeos de la madera de los dinteles de puertas y ventanas. Se desa conocer el origen de esta anomalía, sus consecuencias estructurales y sus posibles soluciones.


RESPUESTA
Una vez realizada una inspección in situ podemos afirmar lo siguiente.
La madera presenta en el momento de la inspección contenidos de humedad muy bajos, de entre el 7 y el 8 %.
En estas piezas de gran escuadría las grandes fendas de secado son habituales, debido a las tensiones perpendiculares a la fibra de la madera que ocurren durante este proceso pero el tamaño apreciado y los cálculos efectuados a partir de las mermas en los dinteles, indican que la instalación de la madera se ha realizado con contenidos elevados de humedad, y que al producirse el secado hasta las condiciones de servicio se han producido las mencionadas fendas. El contenido de humedad estimado en la instalación estaría entre el 20 y el 30 % aproximadamente; debe tenerse en cuenta que un contenido del 18 al 25 % es habitual en gruesa escuadría.
Las deformaciones en las piezas se deben también al secado de la madera, de manera que de haber sido secadas con anterioridad a su instalación, algunas piezas hubiesen sido rechazadas por la aparición de estas deformaciones no llegando a colocarse.
La recomendación habitual en el caso de instalar madera de gran escuadría es intentar que la humedad de la madera sea lo mas parecida posible a la humedad con la que finalmente vaya a tener; teniendo en cuenta también que en un interior calefactado las humedades de equilibrio podrían llegar a ser del 8 o el 7 % en algunas épocas, lo que podría originar problemas si la madera se instaló con un nivel de humedad elevado. No obstante es poco corriente alcanzar valores cercanos al 8% en el secado de estas piezas y es habitual la presencia de cierta cantidad fendas de secado.
Estos aspectos deben ser valorados conforme a las especificaciones realizadas en el pliego de condiciones respecto a la humedad de la madera previa a su instalación.
En cuanto a las posibles consecuencias del  fendado de la madera, como ésta está expuesta a la acción del agua y a las inclemencias climáticas puede deteriorarse con rapidez, en concreto sería necesario que los dinteles estuviesen protegidos mediante tratamiento químico para clase de riesgo 3.
Por otra parte las fendas de secado favorecen la entrada y retención de humedad en el interior de las piezas, lo cual podría desembocar en una durabilidad menor en la madera.
El tratamiento para clase de riesgo 3 requiere introducir las piezas a tratar en un autoclave, por lo cual salvo que se retirasen los dinteles no podría ser aplicado en piezas ya instaladas.
Si no se ha realizado tratamiento preventivo adecuado en estas piezas se recomienda pincelar con lasur protector adecuado el interior de las fendas y vigilar la evolución de la madera, para en caso necesario tomar las medidas adecuadas.